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domingo, 10 de julio de 2011

Michelle Bachelet, directora ejecutiva de ONU-Mujeres. Otro personaje oscurantista

Michelle Bachelet. Directora ejecutiva de ONU-Mujeres

Hace unos días hemos sabido que Bibiana Aído ha sido nombrada "asesora" de la Agencia ONU-Mujeres (pincha), cuya directora ejecutiva es la ex presidenta chilena Michelle Bachelet.
¿Quién es y qué piensa Michelle Bachelet? Para responder a esto puede contribuir esta entrevista publicada en El País Semanal el domingo 10 de julio de 2011 (pincha).

Respecto a la "violencia de género", parece moverse en el mismo terreno intencionadamente ambiguo y difuso que las feministas españolas. Su discurso reproduce íntegramente el mito oscurantista según el cual todo acto de violencia padecido por una mujer se debe al sometimiento de las mujeres al poder machista. Habla de "violencia de género" o de violencia "hacia las mujeres" sin una definición que distinga claramente la violencia que una mujer puede padecer por el hecho de ser mujer (por motivos de sometimiento culturalmente establecidos), es decir, lo que cabalmente se ha de denominar "violencia de género", de lo que podrían ser casos de violencia padecidos por una mujer que no cabe denominar "violencia de género", pues no tienen nada que ver con sometimientos culturales especiales hacia las mujeres. Esa falta de claridad en el discurso es precisamente la fuente de todas las injusticias y atropellos que vienen cometiéndose en España con la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (en la que tienen el agravante de "violencia de género" conductas que pueden no ser "de género" -no hay que probar que lo sean- y que pueden no ser siquiera dignas de ser consideradas "violencia" -de hecho, no se entiende que lo sean si las padece un varón y las provoca una mujer-). Así, pues, esta señora ha de ser mirada con las reservas que merece quien provoca injusticias o mira para otro lado a sabiendas de que esas injusticias se cometen, precisamente, a causa de su intencionado OSCURANTISMO.

Ese mito oscurantista se hace más notorio (si cabe) al tratar de hacer creer al público, como lo hace el feminismo totalitario español, que la violencia que padecen los menores en el hogar tiene esa misma raíz "machista" que la "violencia de género" aludida (incluso el PP, no digamos ya el PSOE, se ha creído semejante falsedad y promueve leyes en tal sentido). Hay que recordar, una vez más, que la violencia "doméstica" padecida por los menores tiene en España como fundamental agresora a la madre biológica, tanto si hablamos de violencia psicológica, como si hablamos de daños físicos o de, incluso, asesinatos.

De todo esto se concluye que, si la señora Bachelet pide una "complicidad masculina" para acabar con la "violencia de género", puede contar con la mía en particular por lo que se refiere a combatir la violencia de género real. Pero respecto a lo que no es violencia de género más que para su ideología totalitaria y oscurantista, y respecto a la violencia padecida por los menores a manos de las mujeres que ella oculta deliberadamente, ha de saber que no cuenta, ni contará, con mi "complicidad". Yo no soy un delincuente.


ELPAIS.COMEl País semanal

ENTREVISTA: LÍDERES GLOBALES / 4 MICHELLE BACHELET

"La igualdad, solita, no se da"

JAVIER AYUSO 10/07/2011.

Ha sido la primera presidenta de Chile y defensora de la igualdad de la mujer, derechos por los que ahora lucha como directora ejecutiva de ONU Mujeres. Para ello apuesta por la educación, las cuotas y la complicidad masculina.

La igualdad, solita, no se da", dice Michelle Bachelet con energía, pero con voz dulce, cuando se le pregunta por la necesidad o no de mantener la discriminación positiva y las cuotas femeninas. "Cuando hay tal falta de igualdad hay que tener políticas para corregirlo hasta que se produzca el cambio y la igualdad de oportunidades sea algo natural; entonces, no serán necesarias las cuotas". 

La directora ejecutiva de ONU Mujeres habla con una sencillez pasmosa de uno de los problemas "más complejos con se encuentran los políticos hoy día" (en palabras suyas). Y es que está absolutamente convencida de que tiene una tarea muy difícil por delante en un cargo al que llegó a finales de 2010, partiendo prácticamente de cero. Considera que "no hay recetas mágicas", que "hay que empezar con la educación de niños y niñas, desde chiquitos", y que "hay que contar con la complicidad de los hombres en las campañas contra la violencia de género".
Michelle Bachelet habla como una metralleta y con el entusiasmo de quien cree que está haciendo algo importante ("uno de los trabajos más nobles posibles, como es lograr la igualdad de la mujer"), aunque se le oscurece un poco la mirada cuando se le recuerda su sufrimiento y el de su familia durante la dictadura chilena, y se muestra sensible al reconocer que echa de menos su casa en Santiago ("allí tengo a mi familia, mis amigos, mis raíces..."). Aun así, se muestra fuerte y comprometida con su trabajo ("me hice política por lo mismo que me hice médica: no puedo tolerar ni la injusticia ni el sufrimiento").
Dejó la Presidencia de Chile el 11 de marzo de 2010, y menos de seis meses después asumía el cargo de directora ejecutiva de ONU Mujeres, con rango de secretaria general adjunta de este organismo multilateral. Así ha sido siempre el ritmo de vida de esta médica pediatra chilena que en septiembre cumplirá 60 años. Una vida en la que ha roto tabúes y tradiciones, y en la que ha tenido que enfrentarse a golpes muy duros que ha afrontado con una tremenda fortaleza.
Tenía 22 años cuando la dictadura militar chilena encarceló a su padre (el brigadier general de la Fuerza Aérea, Alberto Bachelet, miembro del Gobierno de Allende), que murió al poco tiempo en prisión. Michelle pasó a la clandestinidad, y tras ser detenida junto a su madre, Ángela Jeria, en 1975, fueron torturadas en la prisión de Cuatro Álamos. Una vez liberada, se exilió en la República Democrática Alemana hasta 1979, año en que pudo volver a su país.
Participó en la oposición clandestina a la dictadura militar chilena, compaginándolo con su trabajo como técnica de salud. Y con la llegada de la democracia inició su carrera política "legal" en el Partido Socialista de Chile. Con la llegada de los socialistas al poder, en 2000, el nuevo presidente, Ricardo Lagos, la nombró ministra de Salud. Dos años después ocupó la cartera de Defensa Nacional, siendo la primera mujer en el cargo y la primera ministra de Defensa torturada por órdenes del mismo ejército que ahora mandaba.
¿Qué sentía al tener que pasar revista a las tropas, sabiendo que su padre había muerto por la tortura del ejército y que usted misma y su madre también habían sido torturadas? Yo no tenía una mala sensación, ni contradicciones, porque sabía que estar allí, haciendo un buen papel como ministra, era la mejor aportación que yo podía hacer a mi familia. Mi padre era una persona que había amado la vida militar desde su posición de militar demócrata, y mi madre había luchado por la democracia. Por eso, yo sabía que ese trabajo era lo mejor que podía hacer para contribuir a que nunca más pudieran ocurrir sucesos como los que ocurrieron en la dictadura.
¿Y no sentía rabia? No. Fíjese, que no. Cuando en Chile empezamos a vivir en democracia, yo me di cuenta de que uno de los problemas que habíamos tenido era esa falta de relación y de conocimiento entre el ámbito político y el militar. Y yo podía hacer de puente porque tenía los dos sombreros: el de la política y mi experiencia familiar con los códigos militares.
Y del Ministerio de Defensa, Michelle Bachelet decidió dar el paso a la carrera presidencial, cuando Lagos concluía su mandato. El 11 de diciembre de 2005 ganó la primera vuelta, y un mes después derrotaba al actual presidente de Chile, Sebastián Piñera, con más del 53% de los votos. Se convertía así en la primera presidenta de Chile en sus 196 años de independencia y una de las pocas que habían ocupado un cargo de ese nivel en Latinoamérica.
Su primera decisión como presidenta fue formar un Gobierno paritario de hombres y mujeres. Y su última aparición pública, cuando ya era solo presidenta en funciones, en enero de 2010, fue la visita a la víctimas del terremoto que asoló Valparaíso. Poco más de un año después está volcada en su nuevo trabajo como máxima responsable de Naciones Unidas para la igualdad de género.
¿Es usted optimista respecto a lo que se puede hacer desde este organismo? Yo soy optimista histórica [Se ríe]. Es una tarea para la que si uno lo quiere hacer bien tiene que buscar unos resultados sostenibles en el tiempo. Y, sobre todo, es un trabajo que hay que hacer con muchas miradas: económica, social, las costumbres, las tradiciones, los contenidos religiosos... y que requiere una mirada profunda de los procesos que impiden u obstaculizan la igualdad de la mujer. Como en todo, aquí no hay tallas únicas, ni blancos o negros; aquí hay muchos grises y matices que nos lleva a la primera conclusión de que no hay recetas mágicas para solucionar los problemas.
Un trabajo complejo... Sí. Eso lo hace muy complejo, pero como es la vida de compleja. Y volviendo a si soy optimista o no, creo que este trabajo hay que hacerlo, al margen de sentimientos. Porque, cuando no se produce esa igualdad, no solo no se están respetando los derechos humanos básicos, sino que además se está perdiendo ese enorme potencial que pueden aportar las mujeres. Cuando la mitad de la sociedad no está plenamente integrada, en términos de oportunidades y derechos, la propia sociedad sale perjudicada.
¿Cómo afronta esa tarea tan difícil? La tarea no es sencilla, está claro. Yo diría que es desafiante y que, claramente, se puede conseguir. Aunque hay que partir de la base de que hay resultados que no se van a ver a corto plazo. Pero también sabemos, por la experiencia personal, que a veces hay hitos en la historia de las sociedades que producen cambios culturales radicales. Un ejemplo claro es el caso chileno, cuando yo me presenté a las elecciones a la Presidencia de la República y me advirtieron de que el país no estaba preparado para asumir una presidenta. Yo les decía que estaban equivocados, y al final gané en primera vuelta con el 46% de los votos; en segunda vuelta, con casi el 54%, y acabé mi mandato con más de un 80% de aprobación por parte de los chilenos. Quiere decir que al final la gente entendió que hombres y mujeres pueden ser capaces o no capaces sin importar el sexo.
Usted ha dicho en alguna ocasión que quiere ser un catalizador del cambio. ¿Cuáles serían los cambios prioritarios para conseguir esa igualdad? Cuando digo que debemos ser un catalizador me refiero a que nosotros no tenemos que reemplazar la tarea de los Gobiernos y de la propia sociedad civil. En cuanto a las prioridades, yo diría que la primera es empoderar a la mujer; pero no en abstracto. En lo social se ha avanzado mucho y la mujer va asumiendo más importancia en las distintas sociedades. Pero en donde existe realmente una brecha importante todavía es en el liderazgo de la mujer en política. Y no me refiero solo a los partidos políticos, a los que, por supuesto, incluyo. Me refiero al liderazgo de la mujer en todos los ámbitos y puestos de responsabilidad política. Esa es la clave para que puedan aumentar de verdad las oportunidades de la mujer en todos los terrenos.
¿Y en el ámbito económico y social? Esas son otras prioridades. Si la mujer no tiene independencia económica no puede llegar a nada. Yo siempre digo que igualdad equivale a economía inteligente. Es decir, que no solo es correcto, sino que es rentable e inteligente para la sociedad, por lo que pueden aportar las mujeres en el ámbito económico. Y una tercera prioridad es acabar con la violencia contra la mujer. Para ello, hay que incorporar a la lucha al hombre y a los jóvenes, que cada vez están más sensibilizados con el problema. Y todo ello se resume en un objetivo básico que es situar a la mujer en el corazón de la agenda política de todos los Gobiernos. Incluyendo las agendas de paz, seguridad y reconstrucción.
Ha señalado como una de las prioridades de su trabajo la lucha contra la violencia a la mujer. ¿Qué políticas son más eficaces en esa lucha? Hay tanto que hacer, que es difícil decir cuáles son las políticas más eficaces. Lo que está claro es que se puede y se debe actuar en muchos frentes. Hay que intervenir en términos de educación, de justicia, de aprendizaje social..., pero, sobre todo, hay que incidir en aspectos estratégicos. Porque no hay que olvidar que la violencia es una muestra del poder dominante del hombre, y es prioritario que haya unos marcos legales claros en todos los países. No puede haber impunidad para los perpetradores y, además, tiene que existir una política de atención y tratamiento a las víctimas.
Me imagino que los niños y las niñas merecen un trato especial en este terreno... Por supuesto. Los niños y niñas que han sido víctimas o testigos de la violencia doméstica requieren un trabajo especial, porque quedan muy traumatizados por diversas razones. En algunos casos han visto cómo asesinaban a su madre, en otros han sido sometidos a abusos o simplemente han vivido una situación constante de violencia que les puede llevar, en muchos casos, a repetirla cuando sean adultos. Por eso, hay que tener un esquema amplio e integral para atajar ese problema. Hay que empezar muy pronto, desde las escuelas de infancia, generando situaciones de respeto y de convivencia entre niños y niñas que permitan respuestas adecuadas ante situaciones que todos vamos a tener posteriormente en el día a día: me refiero a las agresiones, las frustraciones, indignación... Estas actitudes hay que combatirlas desde chiquititos. Si niño y niña aprenden a convivir desde pequeños, tendremos mucho ganado.
Ha dicho que los hombres tienen que participar activamente en ese proceso... Ese es un aspecto importante: la necesidad de que los hombres participen en las campañas contra la violencia de género. Deben de hacer un esfuerzo grande por decir bien alto que golpear no es un tema de macho. Todavía persisten actitudes complacientes entre los hombres que les llevan a decir, "por algo la habrá pegado", o "quien te quiere te hará llorar". Nada justifica maltratar a otra persona. Y aquí volvemos al planteamiento inicial estratégico de que la violencia es un asunto de poder, y que hay que empoderar a la mujer para que diga basta.
Volviendo a otras prioridades, usted ha dicho que la mujer tiene que estar en el centro de la agenda política. ¿Cuáles son los puntos esenciales para la igualdad? En primer lugar, yo quisiera insistir en que una sociedad que no aprovecha el conjunto de sus potenciales está perdiendo una parte importante de sus oportunidades de futuro. En la mayoría de las sociedades actuales, los hombres pueden desarrollar todos sus potenciales, y las mujeres, no. Lo que quiero decir es que hay que actuar con una mirada transversal, plantearse en cada una de las políticas si existe realmente igualdad entre hombres y mujeres, y actuar en consecuencia, incorporando políticas que supongan igualdad de oportunidad y de derechos. Todavía hay países en los que las mujeres no tienen los más elementales derechos. Por eso, yo propongo siempre tener la mirada de la diferencia que supondría incluir en todas las políticas aquellas medidas que ayuden a que las mujeres puedan superar los obstáculos con los que se encuentran. Si no, es como hacer una carrera de 100 metros lisos en la que los hombres corren por una calle libre y las mujeres tienen que correr saltando vallas. Puede que alguna mujer sea tan maravillosa que gane una carrera, pero la mayoría quedarán detrás de los hombres. Cuando hablo de situar a la mujer en el centro de la agenda política quiero decir que cada vez que se vaya a tomar una decisión, el político se plantee cómo va afectar a hombres y a mujeres.
¿Qué opina de la discriminación positiva y las cuotas femeninas? Hace 15 años se fijó un objetivo general de conseguir que el 30% de los parlamentarios del mundo fueran mujeres. Hasta la fecha lo han conseguido 18 países y solo 5 de ellos lo han logrado sin cuotas obligatorias. Es muy difícil avanzar rápidamente sin cuotas o sin lo que algunos llaman acción afirmativa o discriminación positiva. Es como cuando pensamos en políticas de equidad o de igualdad y no actuamos contra los obstáculos que existen en la vida diaria de las mujeres. La igualdad, solita, no se da; ni en el interior de los partidos, ni en el acceso a la financiación de las campañas electorales de las mujeres, ni en la conciliación de la vida privada y la profesional... por tanto, cómo nos podemos plantear que hombres y mujeres puedan llegar a la vez a la meta cuando están partiendo de lugares distintos. Cuando hay tal falta de igualdad hay que tener políticas para corregirlo, hasta que se produzca el cambio y la igualdad de oportunidades sea algo natural. Entonces, no serán necesarias las cuotas. Pero yo me hago siempre una pregunta: ¿por qué la gente solo se plantea los méritos de las personas cuando hablan de mujeres?
Hay también un aspecto cultural muy importante que subyace en todas las actitudes de los hombres y que lleva muchas veces a las mujeres a sentirse frustradas, porque después de haber conseguido llegar profesionalmente a donde querían se encuentran con que en casa no tienen la ayuda de su pareja y tienen que cargar con doble trabajo. En algunos casos les lleva a preguntarse si les ha merecido la pena el esfuerzo... Yo recuerdo la anécdota de la directora de una importante revista feminista en Chile, que en un momento dado decía que había luchado toda su vida por la liberación femenina y que lo que había conseguido era estar separada, tener que educar sola a sus hijos y mantener una jornada laboral que nunca se acaba. ¿Qué liberación es esa? Yo misma he tenido esa sensación, porque trabajaba de ministra siendo los hijos muy pequeños y sentía muchas frustraciones.
¿Qué hay que hacer para que la conciliación sea real? Lo primero y más importantes es la necesidad de un cambio cultural en el que hombres y mujeres compartan la responsabilidad de la casa y de los hijos. Es verdad que las nuevas generaciones ya van asumiendo esos papeles, pero hay que seguir estimulándolo en la educación y con ejemplos claros desde el punto de vista político, como medidas que permitan a los padres disfrutar de bajas por paternidad. Hay que seguir educando a los niños desde muy pequeños sobre la igualdad y la corresponsabilidad. Además, hay otros aspectos que pueden ayudar a la conciliación, como las guarderías, o las políticas de empresa que flexibilicen la presencia, en los casos que se pueda, o las políticas que incentiven la maternidad desde el punto de vista económico. Todo, menos no hacernos cargo de la realidad del problema. Hay que actuar.
La entrevista se celebra en un hotel de Madrid durante una visita relámpago de Michelle Bachelet a la capital de España. Sus ayudantes le indican que tiene que partir a la siguiente cita, pero la directora ejecutiva de ONU Mujeres mira el reloj y pide un poco más de tiempo. Se ve que disfruta del compromiso con su trabajo. "Mi primer objetivo hoy es que la organización que dirijo sea lo más relevante posible cuanto antes". Al final ganamos unos minutos para algunas preguntas más personales.
¿A qué ha tenido que renunciar por su vida política? Tal vez a etapas de la vida de mis hijos en las que me hubiera gustado poder estar más cerca de ellos.
Usted ahora vive en Nueva York y en los aviones. ¿Echa de menos a su familia, a sus hijos? Yo tengo tres hijos, de los que dos viven en Chile y una en Argentina. También viven en Chile mis dos nietos y mi madre. Y la verdad es que los echo muchísimo de menos; me encantaría poder estar más tiempo con ellos, aunque si estuvieran conmigo en Nueva York tampoco los vería mucho, porque no paro de viajar. Los echo tanto de menos que no me veo muchos años fuera de Chile. Allí tengo a mi familia, mis amigos, mis raíces, en definitiva.
Una última pregunta. ¿Sigue siendo revolucionaria? Ja, ja... [Se ríe con ganas]. ¿Quién sabe cómo me calificarán los jóvenes de mi país? Para mí, revolución es educar; revolución es la capacidad de no quedarse apoltronada en el sillón, o atornillada en un cargo, sino replantearse permanentemente adónde vamos y si lo estamos haciendo bien, con sentido autocrítico y sin que eso suponga inseguridad. En ese sentido, yo siempre voy a estar por mejorar las cosas, nunca voy a creer que no hay cambio posible. Habiendo dicho eso, también mantengo mi espíritu de justicia social, de intolerancia al abuso de todo tipo, y en ese sentido mantengo los mismos valores y principios que antes. Pero he aprendido que esos valores y principios se pueden llevar adelante con distintos instrumentos. Yo no me quiero calificar con ningún apellido, porque eso al final no es real, pero sí puedo decir que nunca voy a estar enamorada de mi obra, sino de la gente, de la acción, de lo que hay que hacer.

Ni injusticia, ni sufrimiento

Michelle Bachelet nació en Santiago de Chile en una familia acomodada y liberal de ascendencia francesa. Su tatarabuelo era un viticultor francés que emigró a Chile. Michelle estudió medicina y pronto se afilió a la Juventud Socialista en tiempos del Gobierno de Unidad Popular de Salvador Allende. Ha sido la primera mujer en la presidencia de Chile.
Explica que se hizo política "por la misma razón por la que estudié medicina: yo no puedo tolerar la injusticia, no puedo tolerar el sufrimiento. Además creo que la injusticia no se produce por accidente o por el destino de una persona, sino por factores estructurales sobre los que se puede actuar. Por eso pensé que la política era el mecanismo apropiado para luchar contra la injusticia". 
  


sábado, 2 de julio de 2011

Bibiana Aído cobrará cien mil euros anuales como "asesora" en ONU-Mujeres

Bibiana Aído nos muestra su cara bonita

Bibiana Aído cobrará 100.000 euros anuales por (por su cara bonita, en realidad) su nuevo trabajo como asesora en ONU-Mujeres (pincha). Un sueldo que saldrá de los impuestos de los españoles, pues ése es el origen de buena parte de los ingresos de esa Agencia de la ONU, que tiene como directora ejecutiva a la chilena Michelle Bachelet (pincha). España es su principal donante en el mundo. Y ya vemos para qué. Para lograr que el PSOE coloque allí algunas piezas en su organigrama de poder y las tenga muy bien pagadas.

Puede que haya quien crea que Bibiana tiene un discurso con el que "asesorar" a alguien en la ONU. Pero eso no es cierto. Y eso es lo más grave del asunto, que su nombramiento es una tomadura de pelo. Son 100.000 euros anuales por no aportar nada. Todo lo más por, digamos, irse a Nueva York a estudiar inglés y hacer de correo. Respecto a la situación de la mujer en el mundo será una mera intermediaria de mensajes entre quienes la asesoren en España acerca de lo que toca decir en la ONU y lo que le digan en la ONU al respecto. Que aprenda algo durante esta etapa de estudios está por ver, pero supongo que sin duda aprovechará para ir ahorrando, que le va a hacer falta.

España

Aído se garantiza en la ONU un sueldo de 100.000 euros anuales

El puesto de la exministra es de los de menor nivel, pese a que España es el principal donante a ONU Mujeres, con 33 millones en los últimos dos años

Día 02/07/2011
Colocar a Bibiana Aído en la ONU no ha sido gratis, como ya se informó en ABC. En los últimos cinco años, España ha comprometido con Naciones Unidas casi 225 millones de euros para programas relacionados con la mujer y la igualdad de género. Y si bien en los dos últimos ejercicios, debido a la crisis, no está aportando todo lo que había anunciado, las cantidades son aún muy elevadas y sigue siendo el principal donante. Gracias a ello y a la promesa de continuar financiado los programas, ha logrado un puesto para la ex ministra y hoy secretaria de Estado de Igualdad como asesora en ONU-Mujeres, el organismo que preside Michelle Bachelet.
Aunque en el Ministerio de Exteriores existe el rumor de que el Gobierno hará un esfuerzo añadido de entorno a los 230.000 dólares por la contratación de Aído, el dato no ha podido ser confirmado. Lo que sí se sabe es que Bibiana Aído tendrá el sueldo correspondiente a la categoría de los cargos llamados P-5, y oscilará entre los 11.000 y los 15.000 dólares mensuales (es decir, entre 7.500 y 10.300 euros), a lo que hay que añadir varios complementos. Algunas estimaciones sitúan su sueldo por un año en unos 100.000 euros.
En cualquier caso, el puesto de Aído como asesora ejecutiva en ONU Mujeres es el único que puede esgrimir el Gobierno español, después de haberse convertido en el principal donante a Naciones Unidas para las políticas que buscan aumentar la participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones y acceso al poder.

Cinco años de aportaciones

En 2006, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, decidido a convertirse en el adalid de las revindicaciones del sexo femenino y en el gran promotor de la igualdad de genero, consideró que podía dedicar una importante cantidad de los fondos del Estado a hacer realidad sus planes. Ese año comenzó sus aportaciones a Unifem, el Fondo de Naciones Unidas para la Mujer existente entonces. Fueron 8,16 millones de euros, a los que añadieron, en 2007, otros 10,60 millones. Unas cantidades nada despreciables, pero pequeñas si se comparan con las que generosamente comprometió a partir de 2008, pese a que los efectos de la crisis ya comenzaban a notarse en España, como en otras partes del mundo. Nada menos que 74,07 millones de euros fueron puestos a disposición del secretario general de la ONU, Ban Ki-oon, un argumento de peso para que, en abril de ese año, nombrara directora ejecutiva de Unifem a la española Inés Alberdi, ex candidata del PSOE en las autonómicas, hermana de la ex ministra Cristina Alberdi y esposa del Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

Generosidad

Con Alberdi en el cargo, el Gobierno español mantuvo la generosidad en las dádivas y en 2009, aportó otros 32,11 millones de euros. No contento con eso, y ante la perspectiva de la creación de ONU-Mujeres, una nueva agencia que englobaría Unifem y otros tres fondos y organismos que en Naciones Unidas se dedicaban a asuntos relacionados con la promoción de las mujeres, España suscribió en 2010 un acuerdo por el que se compromete a aportar hasta 2012, un total de 99,5 millones de euros.
El Gobierno, sin embargo, no está haciendo frente a ese compromiso, ya que debería haber entregado en 2010 un total de 33 millones de euros y se limitó a aportar 22 millones de dólares (algo más de 15 millones de euros). De igual modo, la previsión de aportaciones en 2011 es de 25,4 millones de dólares (unos 17,5 millones de euros).
Se trata, en cualquier caso de cantidades elevadas, muy por encima de las aportaciones hechas por otros países. El segundo donante, después de España, por ejemplo, es Noruega, con 15 millones de dólares y otros grandes países están también muy alejados, Por ejemplo, Estados Unidos, 6 millones; Japón, menos de medio millón; y Francia, 284.000 dólares.
Puesto que el total de las aportaciones comprometidas es de 103 millones de dólares, nuestro país contribuye con la cuarta parte.

Beneficio para Chile

Pese a esa generosidad, cuando se designó a la primera directora ejecutiva de ONU Mujeres, no se pensó en una española, sino en la ex presidenta chilena, Michelle Bachelet, cuyo país ha contribuido en los dos últimos años con un total de 26.000 dólares, que viene a ser, más o menos, un par de sueldos de los que cobrará Bibiana Aído, pero que queda muy lejos de las cifras españolas.
Tras el nombramiento de Bachelet, Inés Alberdi abandonó el cargo en febrero de este año y, desde entonces, España ha tratado de hacerse con alguno de los puestos en el organismo.

Fuente: http://www.abc.es/20110702/espana/abcp-aido-garantiza-sueldo-euros-20110702.html 

sábado, 25 de junio de 2011

Bibiana Aído es nombrada "asesora especial de la Directora Ejecutiva" de ONU-Mujeres

Bibiana Aído

 

Bibiana Aído ha dejado de formar parte del Gobierno español (Secretaria de Estado de Igualdad) para irse a Nueva York como "asesora especial" de la Directora Ejecutiva de ONU-Mujeres, la ex presidente chilena Michel Bachelet. Según la Cadena Ser (emisora del Grupo PRISA afín al PSOE), ello convierte a Aído en "la número dos" en ONU-Mujeres, "la mano derecha" de la Directora Ejecutiva. En realidad, Aído entrará en la División de Gestión y Administración como consejera especial, mientras la burundesa Giovanie Biha ha sido nombrada directora (pincha). El Gobierno del PSOE ha venido invirtiendo muchos millones de euros de nuestros impuestos para lograr colocar a algunas de sus piezas en cargos de poder en ONU-Mujeres. Aunque la emisora de PRISA trata como siempre de poner una 'cadena al ser' para que la realidad no estropee los titulares que más le convengan, la verdad es que tal vez este cargo no colme las aspiraciones que Zapatero y el Gobierno del PSOE tenían (pincha).

El nombramiento de Aído no se hará oficial hasta dentro de unas semanas según Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, donde se la deberá sustituir al abandonar su actual puesto como secretaria de Estado de Igualdad.

Con el nombramiento de Bibiana Aído queda cerrada la configuración de la estructura directiva de ONU- Mujeres.

En este enlace puedes escuchar una breve entrevista a Aído en 'Hora 14 Fin de Semana' (Cadena Ser) tras su nombramiento (pincha).


Bibiana Aído, nombrada asesora de la Agencia de la ONU para la Mujer

La Agencia de la ONU para la Mujer, Michel Bachelet, ha nombrado a la secretaria de Estado de Igualdad, Bibiana Aído, como asesora de su departamento

FERNANDO PÉREZ MONGUIÓ   25-06-2011
La secretaria de Estado de Igualdad, Bibiana Aído, ha sido nombrada asesora especial de la Agencia de Naciones Unidas para la Mujer (ONU-Mujer), que dirige Michelle Bachelet, ha informado este organismo en su página web. ONU-Mujer ha hecho públicos varios nombramientos, entre ellos el de Aído, de la que destaca su carrera de servicio público y su extenso trabajo en favor de la igualdad de género, tanto en España como fuera del país, en diversos foros internacionales.
Bibiana Aído, secretaria de Estado de Igualdad, ministra del ramo hasta la última remodelación del Gobierno de Zapatero, se marcha a la ONU como número 2 de la Agencia de la Mujer en Naciones Unidad.
La directora de UN Women, organismo de reciente creación, la ex presidenta chilena Michele Bachelet, acaba de confirmar su nombramiento como Special Advisor to the Executive Director, asesora directa, en definitiva su mano derecha en la defensa de la mujer desde el organismo que preside Ban Ki-moon.
Según publica ya la página web de esta agencia de Naciones Unidas, Aído viene avalada por una distinguida carrera de servicio público para el Gobierno de España, al crear el Ministerio de Igualdad e impulsar nuevas leyes y políticas a favor de la mujer.
Aído, gaditana de 34 años, deja por tanto el ejecutivo y se marcha a Nueva York.

miércoles, 1 de junio de 2011

ZP mantiene a España como primera donante de ONU-Mujeres. Busca poder para el PSOE

Michelle Bachelet, Zapatero, Trinidad Jiménez y Leire Pajín

Zapatero no es un alocado "feminista radical" (como declaró a The Washington Post en su día). No se trata de que, en plena crisis y con medidas de contención del gasto en todos los ámbitos, se resista a menguar la donación española a ONU-Mujeres para que España siga siendo la primera donante del mundo porque eso sea justo y "feminista" como él... Qué va...
Zapatero se metió en su momento hasta las trancas en los brazos (o entre las piernas) del feminismo radical español porque eso le dio muchos votos (PODER) y el apoyo de todas las organizaciones feministas de España que, como consecuencia del poder y dinero que a ellas les fue otorgado a cambio, se radicalizaron mucho más...
La búsqueda de poder... Sólo la búsqueda de poder para el PSOE es de nuevo la razón por la que ZP mantiene este gasto en ONU-Mujeres. Todo el mundo (en sentido literal) sabe que las donaciones españolas a ONU-Mujeres por parte del Gobierno de ZP tienen como motivación la búsqueda de PODER para el PSOE. No es un gasto, desde su punto de vista... Pero no porque en el Gobierno de ZP piensen que es una donación justa y necesaria por el bien de las mujeres del mundo en desarrollo... sino porque es una inversión del PSOE (con dinero de todos los españoles) para colocar piezas en el organigrama del poder en la ONU. La ex presidente de Chile Michelle Bachelet es, desde septiembre de 2010, la actual directora de ONU-Mujeres, pero ese cargo ya lo quería ZP para el PSOE hace tiempo, y se ve que no ha renunciado a ello para el futuro (pincha)...
La propia Bachelet, durante su visita a España estos días, ha propuesto en el Congreso de los Diputados crear en España un «Centro Mundial de Conocimiento de las Políticas Públicas para la Igualad de Género y el Empoderamiento de la Mujer», una especie de observatorio global sobre la igualdad de género en el mundo. En ese «empoderamiento» (calco del inglés, to empower) se resume su filosofía: «Hay que conceder mayor poder a las mujeres. Cuando un grupo no es relevante, sus derechos no tienen prioridad» (pincha). Obviamente, esa propuesta será recogida por el PSOE, que la hará suya. Como sin duda estaba previsto...

En la foto que aparece en lo alto de este post no aparece Bibiana Aído. Parece ser que el Gobierno ha fracasado en sus sucesivos intentos por colocarla en ONU-Mujeres (pincha). Finalmente, la visita a España de Bachelet a finales del mes de mayo volvió a conocer nuevas gestiones del Gobierno. Según fuentes de Exteriores, la oferta propuesta a Bachelet –a la que ésta ha asentido– consiste en impulsar proyectos conjuntos entre UN Women y la Secretaría de Estado de Igualdad y diversas ONG españolas (asociaciones feministas, se entiende). A la directora ejecutiva de UN Women se le ha propuesto que los mencionados proyectos estén cofinanciados por el Gobierno de España y la propia agencia de la ONU. Claro que el dinero que ponga ONU-Mujeres probablemente tenga como origen al propio Gobierno español, pues España es el principal donante mundial de esa agencia. En abril de 2010, España y Unifem (Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la mujer), Fondo subsumido ahora en la agencia UN Women (ONU-Mujeres), firmaron un marco estratégico de colaboración de tres años de duración por importe de 99,500,000 euros...

Zapatero se compromete a mantener su apoyo a ONU-Mujeres, que tiene en España su principal donante

MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS)

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha comprometido este lunes a seguir manteniendo el apoyo que España viene dando a la organización de la ONU para las Mujeres desde su creación en julio de 2010, y de la que este país es a día de hoy su primer donante, ha informado el Palacio de la Moncloa.
   Zapatero ha recibido en la sede del Ejecutivo a la directora de ONU Mujeres, la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien le ha agradecido la contribución y el apoyo de España y le ha presentado los objetivos de esta nueva entidad, señala Moncloa en un comunicado.
   España aportó 50 millones de euros para la creación de ONU Mujeres, a lo que hay que sumar la contribución que hace por año. En 2010 y 2011 ha comprometido 15 y 18 millones de euros respectivamente, según los datos facilitados por la organización de Naciones Unidas y que se sitúan muy por encima del resto de aportaciones de otros países.
   Este dinero se emplea en promover programas de igualdad de género que faciliten la entrada de la mujer en los poderes económicos y políticos tanto a nivel local como nacional a través de donaciones a organizaciones de la sociedad civil y agencias gubernamentales en los países en desarrollo.
   Zapatero le ha reiterado a Bachelet el firme compromiso de su Gobierno de hacer de la igualdad de género una de sus señas de identidad, tanto en su política nacional como en la esfera internacional, asumiendo la igualdad como un elemento fundamental para la consolidación de un estado democrático moderno, comprometido con la justicia y la solidaridad.
   Esta es la primera visita que Bachelet realiza a un país europeo como directora ejecutiva de ONU-MUJERES. En el encuentro en Moncloa han estado presentes las ministras de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Trinidad Jiménez, y de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín.

Fuente: http://www.europapress.es/sociedad/noticia-zapatero-compromete-mantener-apoyo-onu-mujeres-tiene-espana-principal-donante-20110530132603.html