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martes, 9 de diciembre de 2014

Los varones también crían hijos


Este artículo de EL PAÍS introduce el paternalista ('maternalista') tópico habitual:
  • Si las mujeres han dado pasos de gigante, se han incorporado al mundo del trabajo y han ganado en libertades, los hombres a menudo viven los cambios con cierto desconcierto, a remolque, sin tener muy claro el lugar que quieren ocupar en el nuevo reparto.
Por mi parte, tengo perfectamente claro "el lugar que quiero ocupar". Otra cosa es que el sistema económico, y por tanto la sociedad civil y la política, vayan mucho más despacio en lo que se refiere a desactivar los roles del género masculino que los del femenino. Y ésa es una tarea de los hombres (y las mujeres) de hoy. Porque las mujeres no están menos "desconcertadas" que los varones respecto a los roles del género masculino... Claro que pocas mujeres lo reconocen. Algunas creen tener las ideas claras al respecto (así lo aseguran), pero en realidad desean una cosa ahora y la contraria a los diez minutos... Obviamente sus caprichos no son (ni pueden ser) un referente de conducta para nadie. Ni siquiera para los hombres... Los referentes de conducta son los valores, y esos se dilucidan en el debate público. Sin paternalismos (ni 'maternalismos'). Y sin la dirección de la secta feminazi de guardia. Con libertad. ¿"Desconcierto de los hombres"? No me hagan reir...

Ellos también crían

Grupos de hombres con hijos exploran cómo ganar protagonismo en la paternidad y cómo redefinir los roles de género en la pareja

Madrid 4 DIC 2014 

Sentada la pareja en la consulta, la pediatra mira a la madre para explicarle cómo debe suministrar el antibiótico al pequeño. Cuando el profesor les cuenta cómo va el niño, ella es también el blanco de las miradas. Si salen a comprar ropa de bebé, la opinión de él no cuenta.
Estas situaciones ilustran dinámicas sociales y familiares contra las que una creciente minoría de hombres comienza a rebelarse. Cada vez más padres se encuentran incómodos en el papel de actores secundarios en la crianza de sus hijos. Quieren dejar de ser ayudantes de unas madres todopoderosas a las que se les atribuye el don innato de criar. No quieren ayudar, quieren compartir decisiones, emociones y trabajo doméstico a partes iguales. Quieren ser padres mucho más presentes. Este magma de reflexiones y frustraciones es el que ronda las cabezas de los nuevos padres, hombres que se juntan por toda España para explorar otras formas de ejercer la paternidad, distintas de las que aprendieron de sus padres.
A última hora de la tarde, media docena de padres se deja caer por La cocinita de Chamberí, una tienda de alimentación infantil de Madrid en la que se reúnen cada 15 días. Raúl Fernández, asiduo desde hace nueve meses explica su porqué: “Quiero vivir la paternidad de un modo más intenso que mi padre. Ellos lo hicieron lo mejor que pudieron, pero nosotros lo queremos hacer de otra manera. No nos gusta el rol de padre macho ni autoritario; buscamos la autoridad por otras vías, con más afecto”, explica Fernández, trabajador de una empresa de telefonía móvil con una niña de cinco años. Luego llegan Fernando —padre de dobles mellizos—, Abraham, Chema y el resto del grupo, al que han llamado Si los hombres hablaran. En este espacio comparten dudas, frustraciones, consejos y encuentran refugio entre unos iguales que nadan a contracorriente en una sociedad en la que la mayoría de los hombres no acaba de participar plenamente en la crianza de los hijos.
Si las mujeres han dado pasos de gigante, se han incorporado al m trabajo y han ganado en libertades, los hombres a menudo viven los cambios con cierto desconcierto, a remolque, sin tener muy claro el lugar que quieren ocupar en el nuevo reparto. “Ante estos cambios, el hombre moderno intenta reubicarse y buscar un nuevo espacio, pero resulta muy complejo y, con frecuencia, se encuentra perdido”, escribe Ramón soler, coautor de Una nueva paternidad (Pedagogía Blanca).
En la crianza, el cambio definitivo queda aún muy lejos. Ellas son por ejemplo, las que mayoritariamente solicitan la prestación por maternidad, a pesar de que el padre puede compartirla si quiere. Apenas 3.771 hombres disfrutaron de ese permiso frente a 206.884 madres de enero a septiembre de este año, según datos de la Seguridad Social. Es decir, los padres que se acogieron a prestaciones más allá de los 15 días de paternidad suman el 1,7% del total de permisos. Algo parecido sucede con las excedencias por cuidado de un familiar, de las que solo el 7,7% las solicitaron hombres. Ellas son también mayoritariamente las que se reducen la jornada, las que se ausentan del trabajo cuando el niño está enfermo o las que le llevan al dentista. Es cierto que cada vez se ve a más hombres en los parques y en las reuniones escolares, pero son aún casi la excepción. “Para que la sociedad realmente cambie, resulta ineludible definir y delimitar el papel del nuevo padre”, apunta Soler.
Madrid, Barcelona, Alicante o Pamplona son algunas de las ciudades en las que funcionan grupos de crianza de hombres. “Es una explosión”, señala Javier Domingo, el psicólogo que el año pasado puso en pie Si los hombres hablaran. “Y crecerán, porque detectamos mucho interés. Los hombres no suelen hablar de lo que les pasa como padres, mientras que para las mujeres es más fácil compartir preocupaciones con las amigas, la familia o los grupos de lactancia”.
Como psicólogo, Domingo se topa a menudo con parejas en crisis cuyas relaciones se agrietan con la llegada de los niños y en las que el difícil ajuste de reparto de roles no acaba de producirse. “Muchos hombres nunca han tenido que cuidar a nadie”, explica. “Cuando tienen hijos son frecuentes dos tipos de comportamientos. Por un lado, la evasión: se quedan en el trabajo hasta que los niños están bañados, se entregan al running, al Candy crush o se apuntan a webs de contactos. Por otro lado, se someten a los dictados de su pareja, que decide cómo se cría al niño, y se frustran, porque se sienten permanentemente juzgados”. El grupo de Domingo se mira en un espejo llamado The good man Project, cuyos creadores definen como “una conversación internacional sobre lo que significa ser un hombre en el siglo XXI” para tratar de “comprender su papel en un mundo en pleno cambio”.

Los padres que se acogieron a prestaciones más allá de los 15 días de paternidad suman el 1,8% del total de permisos

A ese cambio le dan también vueltas en El Arenero, un grupo nacido hace mes y medio en Madrid. Andrés Muñoz está detrás de la iniciativa. Su motivación nació de una reflexión sobre las relaciones afectivas entre padre e hijo: “Quería encontrar mi manera de relacionarme con mi hijo, sin reproducir los roles que había aprendido. Los hombres desarrollamos mucho lo racional, pero menos los sentimientos. Yo no quería ser el duro, el que castigaba, y su madre la que le consolara. No me apetecía ese papel”. Muñoz buscó libros de autoayuda sobre crianza, pero vio que sobre todo estaban dirigidos a mujeres y optó por montar su grupo. “La receptividad ha sido brutal”, dice. “Hay mucha necesidad de hablar y de cuestionar”. Al Arenero los hombres van con sus hijos, porque creen que de lo contrario la actividad supondría una carga más para la madre.
El reparto de las tareas en casa es uno de los temas estrella en este y otros grupos. A estas alturas. Sí, porque incluso en los universos domésticos más igualitarios, la llegada de los niños desbarata cualquier equilibrio de género posible. Lo certifica Leandro Carmona, coordinador de La Tribu, un grupo de Barcelona. “Los padres que vienen se plantean una distribución más equitativa de las tareas. Quieren responsabilizarse más allá de llevar el salario, pero no siempre es fácil. A veces, las mujeres no quieren perder su exclusividad, que es toda una identidad”.
Ese es otro de los grandes temas del debate de los nuevos padres. Alejandro Busto, psicólogo y fundador de El diván de Peter Pan disiente de Carmona. Para él, el latiguillo de que las mujeres no ceden espacio corre el riesgo de convertirse en coartada. “Hay parte de inseguridad en los hombres, pero también comodidad. Cuando tú quieres ser parte, eres parte. Si desde el principio te implicas, lees desde el embarazo, participarás”. Aún así, Busto piensa que el entorno sociolaboral está plagado de prejuicios sobre el papel de los padres. “Lo que está claro es que cuando nos apetece ser parte de esta historia, los hombres lo tenemos más complicado”.

La papesfera despega

La Red es un buen espejo de la mutación que átraviesan los llamados nuevos padres. Al boom de tuiteras y blogueras sobre asutnos de crianza -desde el blog de qué bonito es mi niño, pasando por el de qúe agotada estoy o la conciliación es poco más que un mito- le ha seguido su némesis en versión paternal. Aunque hay muchísimos menos, en España hay ya decenas de iniciativas en Internet dedicadas a la crianza y diseñadas por y para padres (hombres).
Armando Bastida es padre, enfermero y un bloguero con mucho tirón. “Este es un momento en el que estamos rompiendo con la educación que recibimos de pequeños. Muchos padres no quieren repetir la educación autoritaria que recibieron y buscan otro camino”, cuenta por teléfono desde Cataluña mientras cambia el pañal a uno de sus hijos que gimotea al fondo.
“Cada vez veo más padres implicados. En las charlas, cada vez vienen más y cuelgan más comentarios en mi blog”. Lo abrió hace ya ocho años, al poco de nacer uno de sus hijos. Fue entonces cuando sintió la necesidad de expresar lo que iba viviendo, lo que le iba pasando. Desde entonces, ha escrito más de 2.500 entradas dedicadas a la crianza.
Las vivencias de padre primerizo y la incomprensión de una sociedad en la que no acaban de cuajar los nuevos modelos de paternidad son los grandes temas de la que ya se conoce como papaesfera. Relató con humor algunos de esos econtronazos con el mundo real Enric Bastardas, otro ciberpadre, durante la presentación de #papiconcilia, una iniciativa que pelea por horarios de conciliación para padres que trabajan y que aspiran a llegar a casa antes de que sus hijos estén ya en la cama. “Despierto a mi hijo, le doy el desayuno, le visto, le monto en el carrito y salimos a la calle a pasear. Una señora se para a mirarnos y le dice al bebé: ‘Ay hijo cómo te ha abrigado tu madre”. Es lo que Bastardas llama con cierta sorna las abuelas sin fronteras, espontáneas de la vida, propensas a ofrecer consejos no solicitados y considerar a los hombres incapaces de criar a sus propios hijos.

Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2014/12/04/actualidad/1417690549_128325.html 


miércoles, 10 de abril de 2013

Aclaraciones necesarias sobre permisos de maternidad, paternidad y lactancia


Permisos de maternidad y paternidad en Europa. La información de la fotografía la puede encontrar usted ampliada aquí. Ambos enlaces los he tomado de aquí.

Sobre este tema no existe, curiosamente, ninguna campaña informativa con gran despliegue de medios. Apuesto a que hay bastantes cosas que le sorprederá saber. Seguramente existe poco interés en dar a conocer los detalles de la legislación vigente en España (supuestamente dirigida a fomentar la igualdad, la conciliación laboral y familiar y la corresponsabilidad en el cuidado de los hijos), porque existe en paralelo un temor por parte del sistema económico a que los hombres decidan  hacer uso de sus derechos vigentes e incluso exijan la ampliación de los mismos. Por su parte, el lobby feminista tampoco se despeina a la hora de fomentar el conocimiento de los derechos de los padres o de exigir su ampliación. Esto prueba dos cosas. En primer lugar, que ese lobby no debe seguir siendo el interlocutor exclusivo del Gobierno en lo referido a la Igualdad, ni tampoco el portavoz exclusivo de los sindicatos en esta materia, pues sus intereses sólo alcanzan a los derechos de una parte de la población. Y en segundo lugar, que ese lobby parece más interesado en culpabilizar a los hombres por no ser corresponsables en el cuidado de los hijos que en fomentar esa corresponsabilidad.

Entre los países europeos hay una gran diversidad y desigualdad en los permisos de maternidad y paternidad. España ocupa un lugar intermedio. Las madres españolas disfrutan de 112 días de permiso (16 semanas). De este período de tiempo, se puede compartir con el padre diez semanas (seguramente usted no lo sabía, pues a eso se debe que apenas sea compartido por ambos progenitores). Por su parte, los padres tienen derecho a dos semanas. Hay países europeos en peor situación que España, en cuanto a los permisos de maternidad y paternidad se refiere. En Liechtenstein, Chipre y Grecia los padres no disfrutan de ningún día tras el nacimiento, y las madres tienen 56, 112 y 119 días  respectivamente. Los países más avanzados son Islandia y Noruega. En Islandia el permiso es igual tanto para las madres como los padres, aunque solo cuentan con 90 días. En Noruega el permiso por paternidad es de 70 días. La madre puede elegir entre 392 días al 80% o 322 al 100%. Obligatoriamente, debe acceder a 21 días de permiso antes del parto y 42 después del nacimiento. El resto de días se puede repartir entre los dos padres.
 
Un permiso desigual y más largo para las mujeres fomenta directamente los roles tradicionales de mujer cuidadora y padre proveedor. También se fomenta otra idea muy perjudicial para la igualdad en el ámbito laboral: el hombre es más productivo para una empresa ya que, en el caso de ser padre,  no va a ausentarse de su puesto de trabajo durante mucho tiempo. Las empresas tienen más recelo a la hora de contratar a una mujer por la posibilidad de un embarazo, y la baja por maternidad que conlleva.
La igualdad de los permisos de maternidad y paternidad es uno de los retos de nuestra sociedad. La corresponsabilidad también se hace difícil si, desde el primer momento, el cuidado del hijo o la hija recae en la madre. El padre no se adapta a los cuidados y tareas que requieren la nueva situación, y la mayoría de las cuestiones referentes al bebé se llevan a cabo por la mujer. Se llega a esta situación por una cuestión de tiempo: si la madre está todo el día en casa debido a la baja por maternidad, tiene más ocasiones y tiempo de realizar estas tareas que el padre que está trabajando. De esta manera, se llega a una dinámica dónde las responsabilidades del cuidado de los hijos y el hogar no están repartidas equitativamente.

En España, los padres tienen derecho a un permiso de dos días laborales por nacimiento de un hijo. A esos dos días se añadieron otros 13 días de permiso por paternidad con la aprobación de la Ley de Igualdad en 2007. Esos 15 días (2 semanas) deben cogerse todos seguidos, a lo largo de la baja maternal o cuando ésta termine. Para los funcionarios públicos la duración del permiso de paternidad son también 15 días ininterrumpidos, pero se tienen que disfrutar a partir del día del nacimiento o fecha de resolución administrativa o judicial de constitución del acogimiento o adopción.

La Ley reconoce un permiso por baja maternal de 16 semanas ininterrumpidas, que se amplían en 2 por cada hijo en caso de parto múltiple (a 18 si son gemelos, a 20 si son trillizos...). La madre debe tomar seis semanas tras el parto para recuperarse físicamente. Las otras 10 semanas se pueden disfrutar antes o después del nacimiento. Las puede coger el padre o la madre o de forma alternativa (5 semanas cada uno), siempre de forma ininterrumpida y sólo en el caso de que ambos trabajen (si sólo trabaja la madre, es obvio que sólo ella puede coger ese permiso; pero si sólo trabaja él, entonces nadie disfruta el permiso de maternidad, lo cual no se entiende bien si se trata de fomentar la corresponsabilidad en el cuidado de los hijos). El padre tiene un permiso de paternidad de 15 días (al que hemos aludido antes), que es independiente del de la madre y que sólo él puede disfrutar. En ningún caso tiene la ampliación que debería tener si la madre no trabaja (y por tanto no disfruta de permiso de maternidad). ¿No se trata de fomentar la corresponsabilidad en el cuidado de los hijos? ¿O sólo se trata de aparentarlo y se escatima el gasto necesario cuando el lobby feminista no hace exigencias explícitas que, sin embargo, debería hacer para fomentar la igualdad?

El permiso laboral por lactancia (sea natural o artificial) es un derecho establecido por ley que permite que la madre o el padre puedan ausentarse una hora al día de su puesto de trabajo por lactancia hasta que el niño tenga nueve meses. A la luz del Estatuto de Trabajadores, el permiso vinculado a la lactancia del bebé parece que podría ser disfrutado indistintamente por el padre o la madre, siempre que el disfrute no fuera simultáneo. Pero ya no cabe la menor duda. Como señala esta guía de UGT (con información actualizada sobre esta clase de permisos), el permiso de lactancia ha sido modificado recientemente por Ley 3/2012, de 6 de julio, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, y desde entonces es un derecho individual de los trabajadores que, por tanto, podría disfrutar un hombre aunque su mujer no trabaje. Sin duda, usted tampoco sabía eso; de hecho, es una bomba informativa que no he leído explícitamente en ninguna parte (supongo que para que no cunda el ejemplo: ¿se imagina a todos los trabajadores cuya mujer no trabaja pidiendo el permiso por lactancia?), pero es una deducción lógica obvia si nos atenemos que se trata de "un derecho individual de los trabajadores". Con seguridad, y esto sí se dice explícitamente, puede ser disfrutado indistintamente por hombres o mujeres, teniendo siempre en cuenta que, "en caso de que ambos trabajen, sólo podrá ser ejercido por uno de los progenitores" (no se aclara de forma explícita si pueden disfrutar ese permiso sucesivamente o eso no puede hacerse, aunque como veremos luego parece que sí se puede...). El permiso de lactancia por parte de un trabajador puede compatibilizarse simultáneamente, además, con el disfrute de una reducción de jornada por cuidado de hijos (véase la guía de UGT).
Para el permiso de lactancia ha de tenerse en cuenta que:
  • Puede dividirse en dos fracciones de media hora o cambiarse por una reducción de jornada de media hora a la entrada o a la salida.
  • Existe la posibilidad de acumular las horas de lactancia en jornadas completas. Son los convenios colectivos los que establecerán los días de permiso que corresponden de permiso de lactancia acumulada, y en su defecto, el acuerdo entre el trabajador/trabajadora y la empresa, respetando lo establecido en la negociación colectiva.
Para los funcionarios, el permiso de lactancia está regulado en artículo 48.1 apartado f) del Estatuto Básico del Empleado Público y está mejorado respecto al Estatuto de los Trabajadores. El permiso de lactancia se disfruta hasta que el menor tenga 12 meses (en lugar de 9 meses). "Este derecho podrá ser ejercido indistintamente por uno u otro de los progenitores, en el caso que ambos trabajen".

A la luz de lo anterior, queda fuera de duda la sentencia de la Audiencia Nacional que la prensa publica hoy

  • El juez, en una sentencia de la que, según fuentes jurídicas, no se conocen precedentes, dio la razón al hombre y rechazó el criterio restrictivo de la Administración al interpretar la norma. Según el magistrado, el derecho al permiso de lactancia “no es exclusivo de la madre, de manera que sea esta la única titular y que, como tal, puede cederlo, sino que el derecho corresponde como titulares indistintos a ambos progenitores”
Además, la sentencia hace una interpretación no restrictiva respecto a que el permiso de lactancia puede ser ejercido por ambos progenitores cuando los dos trabajan, siempre que no lo hagan simultáneamente.
  • El juzgado considera que tanto el Estatuto del Empleado Público como la Ley de Igualdad tienen como objetivo facilitar claramente la conciliación de la vida familiar, y que no existe impedimento para que ambos progenitores puedan compartir el permiso de lactancia, siempre que se lleve a cabo de forma sucesiva y no simultánea.

Otro asunto distinto es el permiso de maternidad (16 semanas), como hemos visto. Del cual la mujer debe disfrutar 6 semanas tras el parto (mes y medio para recuperarse), pero puede decidir disfrutar las otras 10 semanas (antes o después del parto) o puede decidir ceder esas semanas (en todo o en parte) al padre. Recordemos que éste dispondrá, en cualquier caso, de dos semanas por los permisos de nacimiento (dos días) y de paternidad (13 días). Está previsto que el permiso de paternidad se amplíe al doble de su duración actual, pasando a 4 semanas (1 mes), pero esa medida ha venido siendo pospuesta desde 2010 (la Ley que amplía ese permiso es de 2009), un año tras otro, por los distintos Gobiernos. Zapatero la pospuso primero y después lo hizo Rajoy. Ahora se aplaza a 2014... ¿Por qué?: "por falta de disponibilidad presupuestaria para asumir el coste que esta medida supondría". Se trata de una iniciativa prometida por Zapatero en la Ley de Igualdad de 2007, pero no parece ser una medida prioritaria para el lobby feminista, que es el que dirige las políticas de igualdad. Por ahora...

El juez reconoce a dos funcionarios el derecho a compartir la lactancia

La Audiencia Nacional recuerda que el permiso corresponde no solo a la madre

Fernando J. Pérez. Madrid. 10 ABR 2013. EL PAÍS


La Audiencia Nacional ha reconocido a una pareja de funcionarios del Estado —él policía y ella juez en ejercicio— el derecho a compartir el permiso laboral por lactancia, posibilidad de la que ya disfruta el resto de los trabajadores. En una sentencia conocida hoy, el Juzgado Central de lo Contencioso Administrativo número 11 ha estimado el recurso que presentó el hombre, al que le fue denegado el permiso de lactancia. La madre había solicitado un permiso de cinco semanas y renunció a las otras tres que le correspondían a favor de su marido. Sin embargo, el Ministerio del Interior interpretó que el Estatuto del Empleado Público impedía que ese permiso se pueda compartir cuando ambos progenitores trabajen y denegó el permiso al padre.
El hombre invocó en su recurso la llamada Ley de Igualdad del año 2007 y reclamó una interpretación del Estatuto “de acuerdo con la realidad social”. El juez, en una sentencia de la que, según fuentes jurídicas, no se conocen precedentes, dio la razón al hombre y rechazó el criterio restrictivo de la Administración al interpretar la norma. Según el magistrado, el derecho al permiso de lactancia “no es exclusivo de la madre, de manera que sea esta la única titular y que, como tal, puede cederlo, sino que el derecho corresponde como titulares indistintos a ambos progenitores”.
El juzgado considera que tanto el Estatuto del Empleado Público como la Ley de Igualdad tienen como objetivo facilitar claramente la conciliación de la vida familiar, y que no existe impedimento para que ambos progenitores puedan compartir el permiso de lactancia, siempre que se lleve a cabo de forma sucesiva y no simultánea. El padre había renunciado a una indemnización de la Administración, que solo deberá abonar las costas procesales.

sábado, 29 de septiembre de 2012

El Gobierno aplaza de nuevo la ampliación del permiso de paternidad a 4 semanas

Ahora es una promesa para 2014. Una vez más, como ocurrió con el PSOE antes y con el propio PP después, la ampliación del permiso de paternidad a cuatro semanas es de nuevo una promesa incumplida. El aplazamiento se viene produciendo, año tras año, desde 2010. Con la entrada en vigor de la Ley de Igualdad, en marzo de 2007, se estableció un permiso para el padre independiente de la madre, compatible con el de maternidad, compartido a opción de la madre, que tiene una duración de 13 días, que se empezarán a contar a partir de la finalización de la licencia por nacimiento de hijo.
Los datos que la agencia Europa Press aporta respecto a los permisos de paternidad y maternidad en Europa deben ser puestos en cuestión, pues no se ajustan siquiera a la realidad de 2011 (pincha). Y la tendencia es hacia una equiparación del tiempo de esos permisos. También se le pasa por alto a Europa Press hacer siquiera un mísero y elemental comentario respecto a que las empresas españolas no dejarán de preferir dar un cargo de responsabilidad a un varón mientras la ley establezca una discriminación por razón de sexo de esta naturaleza. 
El 28 de marzo de 2012, como se menciona en la noticia de Europa Press, UPyD, a través de la palabra de Toni Cantó, defendió en la comisión de igualdad la Proposición No de Ley relativa a la ampliación del permiso intransferible de paternidad (pincha) para el cuidado y atención de menores en caso de nacimiento, adopción o acogida, como medida de avance hacia la corresponsabilidad. Toni Cantó aprovechó para señalar que es un derecho de los menores recibir el cuidado de sus dos progenitores en condiciones de igualdad desde el mismo momento del nacimiento, y recordó que la custodia compartida es la mejor opción para la educación de los menores tras un divorcio, por lo que ha de ser la opción preferente (pincha).

Mientras tanto, el lobby feminista español guarda absoluto silencio respecto a la necesidad de prolongar los permisos de paternidad y la relación entre la duración actual de esos permisos y las desigualdades existentes entre varones y mujeres en cuanto al salario medio recibido y en lo relativo al acceso a cargos de responsabilidad. Una relación que es obvia...


Política Social

LO PROMETE PARA 2014

Se retrasa un año más la ampliación del permiso de paternidad

MADRID, 29 Sep. (EUROPA PRESS) - epsocial

El Gobierno ha decidido retrasar un año más la ampliación del permiso de paternidad a cuatro semanas y lo ha prometido para 2014, a pesar de que tras ganar las elecciones en noviembre, el Ejecutivo 'popular' se comprometió a poner en marcha esta 'promesa socialista' para el 1 de enero de 2013.
   Así las cosas, el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) previsto para 2013 recoge una modificación de la Ley de 2009 de ampliación de duración del permiso de paternidad en casos de nacimiento, adopción o acogida, para transformar su redacción y cambiar la fecha de puesta en marcha de 2013 a 2014.
   Se trata de una iniciativa que prometió el Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en la Ley de Igualdad de 2007. Eso sí, no se trata de la primera vez que se modifica la entrada en vigor de la extensión a un mes del permiso para padres. De hecho, se retrasa un año tras otro desde el 2010, y por falta de disponibilidad presupuestaria para asumir el coste que esta medida supondría.
   Así, fue el anterior Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero el que en 2010 decidió posponer la entrada de 2011 a 2012, en primer lugar. Posteriormente, el PP, nada más ganar las elecciones en noviembre de 2011, aprobó un real decreto de medidas de ajuste económico y social y de déficit público para, entre otras medidas, posponer al 1 de enero de 2013 la entrada en vigor del permiso de paternidad de un mes.
   Después, esta norma fue ratificada en el Congreso de los Diputados el pasado 11 de enero con los votos de PP y de CiU. Además, el pasado 28 de marzo, la Comisión de Igualdad del Congreso votó por unanimidad un texto pactado por el PP y UPyD en la que pedía al Gobierno que no se volviera a retrasar la entrada en vigor de la ampliación a cuatro semanas del permiso de paternidad más allá del 1 de enero de 2013.
   Entre sus propuestas electorales, para las elecciones de noviembre de 2011, ni PP ni PSOE contemplaban esta medida. Eso sí, el PP sí puntualizaba que, en el caso de ganar las elecciones, como así lo hizo, haría que este permiso fuese "obligatorio", cuando en la actualidad es voluntario. No obstante no especificaba ni cuándo iba a entrar en vigor, ni cuántos días iban a ser obligatorios par el padre tras el nacimiento del hijo.

ENTRADA EN VIGOR

   Con la entrada en vigor de la Ley de Igualdad, en marzo de 2007, se estableció un permiso para el padre independiente de la madre, compatible con el de maternidad, compartido a opción de la madre, que tiene una duración de 13 días, que se empezarán a contar a partir de la finalización de la licencia por nacimiento de hijo.
   Además, dependiendo del convenio colectivo de la empresa, pueden ser dos, tres ó cuatro días naturales a contar desde el alumbramiento, más dos días más por cada h hijo adicional al primero en caso de parto múltiple.
   Igualmente, el permiso de paternidad puede disfrutarse bien durante los días que correspondan, normalmente 13, o bien, cuando la empresa y el trabajador así lo acuerdan expresamente, en jornada parcial, siempre y cuando la reducción de la jornada sea igual o superior al 50 por ciento. Puede disfrutarse tanto en el caso de paternidad biológica como en casos de adopción y acogimiento.
   España se encuentra en la media de los países en cuanto su duración, en concreto es igual que Austria, Francia, Holanda, si bien es superior a otros como Alemania o Bélgica.

martes, 3 de abril de 2012

Toni Cantó: "La igualdad no puede quedarse en un slogan o un arma arrojadiza"

Toni Cantó, diputado de UPyD, defendió en la comisión de igualdad la Proposición No de Ley relativa a la ampliación del permiso intransferible de paternidad para el cuidado y atención de menores en caso de nacimiento, adopción o acogida, como medida de avance hacia la corresponsabilidad. Aprovechó para señalar que es un derecho de los menores recibir el cuidado de sus dos progenitores en condiciones de igualdad desde el mismo momento del nacimiento, y recordó que la custodia compartida es la mejor opción para la educación de los menores tras un divorcio, por lo que ha de ser la opción preferente (pincha).