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domingo, 25 de mayo de 2014

La violencia es violencia. Sin discriminación.


https://www.youtube.com/watch?v=u3PgH86OyEM

"Violencia es violencia". Si no estás de acuerdo y crees que un hombre "puede defenderse" y, precisamente por ello, "no es lo mismo", entonces: 
1. Eres una persona sexista que cree que un hombre debe defenderse por sí mismo. 
2. No puedes criticar a un hombre que cumpla con el deber que tú (precisamente tú) le impones.

El vídeo que has visto más arriba lo ha difundido una ONG británica, y en él se observa claramente una distinta actitud social frente a la violencia en la pareja en función de quién la padece y quién la inflige. En el enlace adjunto más abajo hay un estudio del Consejo de la Prevención del Crimen de Estocolmo (Suecia) según el cual el número de víctimas de violencia doméstica (no necesariamente fallecidas) que son hombres es identico al de mujeres. El enlace está en italiano (el estudio original, de 150 paginas, está en sueco): 
 


Estudio sueco:



Aquí debajo hay otra noticia interesante de la violencia domestica en Irlanda del Norte (en inglés):


En España ya sabemos desde comienzos de este milenio que las encuestas realizadas y la información publicada respecto a la violencia doméstica o la violencia de género tienen un marcado sesgo ideológico sexista a favor de las mujeres y en contra de los varones. Lo sabemos, digo, gracias a estudios como el Informe Iceberg (o Informe Pelícano), publicado en 2001 (pincha).

Pero si aún tiene usted alguna duda acerca de la bidireccionalidad de la violencia en la pareja, entonces sin duda desaparecerá si lee este análisis comparativo de 400 estudios internacionales sobre violencia en la pareja, publicado por Javier Álvarez Deca en enero de 2012 bajo el título de 400 razones contra un prejuicio (pincha), cuyas actualizaciones irán publicándose en esta web: “Políticamente incorrecto, estadísticamente correcto” (http://www.escorrecto.org). 


En mayo de 2013 (hace exactamente un año) se publicaba en España una noticia que daba a conocer el Proyecto sobre el Estado del Conocimiento del Abuso en Pareja (PASK, por sus siglas en inglés). Se trata de un compendio de más de 1.700 estudios publicados sobre este asunto cuyas conclusiones acababan de ser publicadas en la revista Partner Abuse. Excepto en lo referente a la coacción sexual, hombres y mujeres perpetran abusos físicos y no físicos en porcentajes similares, la mayor parte de la violencia doméstica es mutua, las mujeres son tan controladoras como los hombres, la violencia doméstica de hombres y mujeres está correlacionada con los mismos factores de riesgo y sus motivaciones son similares en ambos casos. 

domingo, 10 de marzo de 2013

'Feministas por la Igualdad' cuestiona la discriminación laboral y salarial de las mujeres en España


https://www.youtube.com/watch?v=RoxBH4uSYdo

LA DISCRIMINACIÓN LABORAL Y SALARIAL POR RAZÓN DE SEXO EN ESPAÑA. ¿REALIDAD O FICCIÓN?

Sólo una crítica constructiva para el vídeo (tan políticamente incorrecto como necesario) que 'Feministas por la Igualdad' (FEMII) ha colgado en Youtube en esta ocasión: no es exacto que las mujeres cojan el permiso de maternidad "por elección". Lo cierto es que la ley impide que lo cojan los varones... Eso es lo que debe cambiar en ese punto: la ley. De hecho, mientras no sea posible que cualquiera de los dos coja un permiso bien largo (cuanto más corto sea, más claro será que lo ha de coger la mujer), los empresarios preferirán lógicamente contratar a un hombre en caso de hombre/mujer susceptibles de tener hijos. Las empresas no son ONGs. Es asunto del Gobierno y del Parlamento. Otra cosa es que, curiosamente, esta no es una prioridad del feminismo sexista made in Spain... (Lo es en los países nórdicos).

 

Marisa Culebras, presidenta de Feministas por la Igualdad (FEMII), ha publicado dos informes que expuso el pasado 8 de marzo de 2013 ante la Comisión de la Mujer de la Asamblea de Madrid:
"Enlaces para compartir la comparecencia de Feministas por la Igualdad durante el 8 de marzo de 2013 (día de la Mujer Trabajadora) en la Comisión de la Mujer de la Asamblea de Madrid, a petición de UPyD, en la que solicitamos IGUALDAD REAL y que se dedique el presupuesto de género a las personas más necesitadas y a buscar soluciones para llegar a la coparentalidad y corresponsabilidad en las familias. Tanto las representantes de IU como PSOE intentaron boicotear la comparecencia, acusándonos de "interpretar" datos oficiales, vetando nuestra presencia y diciendo que termináramos cuanto antes para que desapareciéramos de allí. Todo un ejemplo de lo que estos partidos interpretan como libertad de expresión y de pensamiento".

https://docs.google.com/file/d/0BwebO-cKtmNJamVuamdEdmdGQkU/edit?usp=sharing

https://docs.google.com/file/d/0BwebO-cKtmNJOFZVM0NhQ2RLTDg/edit?usp=sharing


La prensa se hizo eco de esa comparecencia:

'Feministas por la Igualdad' pide renunciar a ventajas y subvenciones "por el mero hecho de ser mujeres"

Y destinar ese dinero a personas "con dificultades reales" y sin recursos

   MADRID, 8 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Asociación 'Feministas en Igualdad' ha apelado este viernes a la responsabilidad de las mujeres, "personas dotadas de igualdad de capacidades que los hombres", a que renuncien a las "prebendas, ventajas, subvenciones y tutelas por el hecho de ser mujeres".
   Durante su comparecencia a petición del grupo UPyD en la Comisión de Mujer celebrada este jueves en la Asamblea de Madrid, la presidenta de esta asociación, Marisa Culebras, ha pedido destinar dichas subvenciones orientadas a la discriminación positiva a favor de las féminas "a ayudar a personas con dificultades reales y las que no tienen ningún recursos".
   "Empecemos a dejar un lado el sexo con el que nacimos y que a todas las personas se les considere iguales y en igualdad ante la ley", ha señalado la responsable de esta organización, que ha manifestado este viernes, Día de la Mujer, que "es hora de tomar otras medidas que no discriminan a la otra mitad de la población, la masculina".
   Así, ha señalado que en los últimos años la situación de la mujer y la del hombre se han igualado en muchos aspectos. Por ejemplo, en el tema de la ocupación laboral, actualmente el 52 por ciento de las personas que tienen trabajo son hombres y el 48 por ciento mujeres, una diferencia que en 2007 era de 11 puntos. Además, en Madrid la diferencia de la contratación temporal es sólo del 3 por ciento entre ambos sexos.
   La presidenta de 'Feministas por la Igualdad' también ha dado otros datos sobre sectores laborales en los que abunda el género femenino. Así, ha destacado que en Madrid el 54 por ciento de jueces son mujeres, el 74,7 de fiscales, el 73 por ciento del profesorado, el 71 por ciento del personal de la Administración autonómica madrileña y más de la mitad de los médicos menores de 40 años.
   Por otro lado, se ha referido al conocido ''techo de cristal', es decir a que en puestos de responsabilidad hay más varones que mujeres. Así, ha esgrimido que hay que tener en cuenta que la mujer se incorporó a las universidades hace 30 años, por lo que prevé que esta situación cambien en los próximos años.
   Culebras ha asegurado que muchas mujeres se inclinan por determinado tipo de trabajos para poder conciliar bien su vida laboral con la familiar y son menos reacias que los hombres a hacer horas extras o cambios de turno. "Quizás ha llegado el momento a concienciar a los varones su importancia de participar en el entorno familiar", ha apostillado.

"ELIMINADAS LAS DIFERENCIAS, DEBE ELIMINARSE LA DISCRIMINACIÓN"

   Respecto al desempleo, actualmente el 53 por ciento es hombre y el 47 por ciento mujer, cuando hace seis años había ocho puntos de diferencia en detrimento de las féminas. "Si la tendencia sigue en ese sentido las acciones positivas deberán cambiar su sentido. Eliminadas las diferencias, debe eliminarse la discriminación", ha apuntado la presidenta de 'Feministas por la Igualdad'.
   Según sus datos, el 37 por ciento de las mujeres que no trabajan es porque tienen obligaciones con dependientes o con sus hijos. Por ello, Culebras ha abogado por impulsar un reparto entre ambos cónyuges para mejorar la vida familiar y, en caso de divorcio, legislar una custodia compartida de manera preferente, proveer un número adecuado de guarderías y centros de mayores y dependientes.
   También ha defendido incentivar a que repartos de permisos post-parto se realicen a partes iguales entre padre y madre porque "aumentar la duración de este permiso es inasumible económicamente en este periodo de crisis". Así, ha pedido a las Administraciones que los presupuestos destinados a subvenciones a la discriminación positiva se inviertan en estas propuestas.
   "La igualdad ante la ley ha de ser un hecho, sin tener necesidad de trato de favor o tutela hacia las mujeres, máxime con estos datos. Hay que apoyar a los desfavorecidos, pero si somos iguales hemos de ser capaces de demostrarlo", ha concluido Culebras.

Fuente: http://www.europapress.es/sociedad/noticia-feministas-igualdad-pide-renunciar-ventajas-subvenciones-mero-hecho-ser-mujeres-20130308145712.html

jueves, 24 de noviembre de 2011

La violencia contra la mujer ya no puede justificar la discriminación ("positiva") por razón de sexo




En 2010, para tratar de justificar la sexista Ley Integral contra la Violencia de Género (LIVG) y sus medidas de discriminación "positiva", es decir, de desigualdad legal "positiva" (hacia la igualdad "real"), que señalan al machismo como causa de todos los casos de maltrato, en el grado que sea, que pueda sufrir una mujer a manos de su pareja masculina, se extendió una campaña desde el lobby feminista que decía así: "Para combatir la violencia de género hay que promocionar la igualdad" (fotografía de la derecha, arriba). Se refieren a la igualdad "real" (como la llaman, aunque sea sólo imaginaria), pues la igualdad legal es lo que tratan de justificar que no se respete, promoviendo desigualdades legales muy "reales", éstas sí...

¿Recuerdan la campaña? Yo sí la recuerdo. De hecho, en seguida se puso en circulación la respuesta: "Para promocionar la igualdad hay que derogar la Ley de Violencia de Género" (fotografía de la izquierda, arriba).

Aquella campaña feminista, que ridículamente acusaba (como es habitual) a los críticos de la LIVG de ser de "derechas" (hace falta ser zafio para creer que quien exige igualdad ante la ley ha de ser necesariamente de "derechas") aún puede rastrearse en internet, y aparece en páginas como éstas:









Etc, etc, etc...

Pues bien. Hoy, 24 de noviembre de 2011, nos encontramos en EL PAÍS, ese periódico que actúa como difusor de cualquier ocurrencia que surja en el lobby feminista (incluso cuando se trata de ideología estrictamente sexista y sectaria), con un titular en la misma línea: un titular que señala al machismo como causa de todos los casos de violencia que sufran mujeres en el ámbito de la pareja. Por eso en su titular hablan directamente de "violencia machista": "2.700 ideas contra la violencia machista" (pincha).

La noticia nos cuenta en su interior que se ha celebrado un concurso de carteles (a cualquier cosa llama "ideas" EL PAÍS) para denunciar el problema de la violencia "contra las mujeres". Puede uno preguntarse por qué hay que denunciar el problema de la violencia contra las mujeres y no el problema de la violencia que padecen hombres (¿o es que los hombres padecen la violencia en menor grado que las mujeres?). Pero entonces suele decirse que la violencia contra las mujeres de la que se habla tiene causas muy específicas. Es la violencia causada por el machismo. 

Ya hemos señalado miles (sin exagerar) de veces que es una aberración intelectual y moral afirmar que TODOS LOS CASOS de violencia (en el grado que sea) que padece una mujer a manos de su pareja masculina tengan como causa el machismo... Pero la LIVG lo ha establecido así y parece que el sectarismo del lobby femnista le impide bajarse de esa burra. Bien (habrá que bajarlas). De ese modo, identifican "violencia contra las mujeres" con "violencia machista" o, como la llaman de un modo más académico, "violencia de género". Y se refieren con ese nombre a todos los casos... A TODOS. En ocasiones, sobre todo si se sale de España y se visita Europa o EE.UU, se llama violencia de género a la que sufre una mujer por razones de evidente machismo, sea dentro de la pareja o no (trata de mujeres en la prostitución, violaciones, acoso sexual, etc). Pero en España la LIVG ha establecido que la "violencia de género" es la sufrida por la mujer en la pareja, y que siempre (siempre) se debe al machismo... Pero, ¿por qué ese empeño en considerar que todos los casos, todos...se deben al machismo? 

Está claro por qué: porque es el modo de justificar lo injustificable; es el modo de tratar de un modo distinto a hombres y mujeres (discriminación ante la ley por razón de sexo) en muchos ámbitos de la sociedad, incluido el Código Penal: la violencia sufrida por la mujer en pareja es legalmente diferente de la sufrida por el hombre en pareja. No sería justificable una desigualdad legal abiertamente basada en el sexo, así que se busca una justificación apelando a las causas culturales "machistas" que explicarían TODOS los casos de violencia hacia la mujer en la pareja. Colocan a la violencia (tan llamativa) en primer plano, explican que es debida al machismo y esperan que así pase desapercibida la discriminación por razón de sexo. En el Código Penal y, naturalmente, una vez logrado en ese ámbito, también en cualquier otro.

Fíjense que esa generalización estúpida ("todos" los casos se deben al machismo) es innecesaria para combatir la violencia machista (pincha), pues bastaría con penalizar de un modo más grave los casos en los que se pruebe que efectivamente el machismo es la causa de la violencia (como ocurre con el agravante por "racismo"). Pero si no se hace así y se sostiene esa generalización estúpida es porque se quiere dar un tratamiento distinto a la violencia padecida por la mujer del que se da a la violencia padecida por el varón (mujer y varón son categorías de sexo, no de género) en todos los casos. Y quiere hacerse sin afirmar el sexismo de la ley abiertamente, por más que sea clamoroso... A los ciudadanos, al parecer, sólo nos queda aceptar que lo que es negro, es blanco. Porque lo dice la LIVG. ¿Y a qué se debe ese empeño por imponer una desigualdad ante la ley? Para trepar... Sí. Son cosas del lobby feminista en la defensa de sus intereses (a costa de derechos fundamentales de los varones), que en este punto coinciden con los intereses del capital: hablamos de muchos millones de nuevas consumidoras... La mujer ya no cumple un papel esencialmente reproductor (innecesario) en nuestro sistema económico, y es como prestadora de servicios y consumidora donde se la está situando. A empujones.
Los que ordenan este sistema económico neoliberal están encantados de ver que las feministas (y la izquierda política) hablan de "machismo", pues de esa manera el sistema desaparece de la escena (no es criticado) y son los varones en general, los padres y las parejas masculinas de las mujeres quienes son señalados como culpables de las desigualdades que provoca el sistema entre los seres humanos y de la violencia que ello trae como consecuencia. Los varones son hoy señalados como culpables de las guerras, de las desigualdades en el mundo, de la violencia en las familias... Ese discurso sexista, misándrico y andrófobo del feminismo le viene al sistema de perlas. Por eso lo subvenciona millonariamente. Divide a los seres humanos en sexos enfrentados, deshace vínculos familiares, atomiza a los individuos... Y es así como el sistema quiere a los individuos: atomizados y enfrentados (aislados, competitivos, consumidores y distraídos).

Pero volvamos ahora al concurso de "ideas" (carteles) de la noticia de EL PAÍS. La ganadora ha sido una diseñadora danesa llamada Trine Sejthen, quien afirma: "Quiero que la gente piense que esta mujer podría ser cualquiera, no se puede saber si es rica o pobre, podría ser tu hermana, una amiga o alguien que se sienta a tu lado en el autobús". 
Y entonces EL PAÍS afirma esto: 
  • "Y sí, así es. Los datos indican, por ejemplo, que Noruega rivaliza con sus vecinos nórdicos por el título mundial del país con mayor igualdad entre los sexos, pero parece -según indica la periodista Katrin Benhold, en The New York Times- que esta equidad se acaba en al puerta del dormitorio" [la negrita es mía]. 
Y añade EL PAÍS:
  • "Benhold cita que en Escandinavia la violencia sexual contra las mujeres comparte características propias de sociedades más desiguales: es demasiado habitual y rara vez se denuncia, y es aún más raro que quienes la cometen sean condenados. Los antiguos prejuicios sobre las prerrogativas masculinas y las suposiciones modernas sobre la emancipación femenina conspiran para erigir un muro de silencio, vergüenza y ambigüedad legal. Una de cada 10 mujeres noruegas de más de 15 años ha sido violada, según la organización para mujeres más grande del país, el Movimiento Refugio, cita la reportera del rotativo neoyorquino. Pero al menos el 80% de esas violaciones no llega a denunciarse oficialmente, y solo el 10% de los casos termina con una condena, según el Ministerio de Justicia".

Conclusiones:

1. EL PAÍS manipula la información: maneja datos sobre "violencia sexual" (asunto propio de la violencia de género en su sentido estricto, pero no en la Ley de Violencia de Género española) en Noruega, donde al parecer (ojo, la fuente es interesada) no se denuncian las violaciones y,  además, se condena poco a los presuntos culpables (¿hay que pensar que eran culpables?). EL PAÍS pretende hacer creer al lector que estamos hablando de la "violencia de género" tal como se entiende en España, es decir, en la pareja (esa que "hay que denunciar más"...porque se denuncia poco en España, dicen, aunque haya unas 140.000 denuncias anuales).
¿Que no pretende esto EL PAÍS? Ya me dirán ustedes entonces a qué viene el comentario final que ese periódico añade: "la equidad se acaba en la puerta del dormitorio" (dormitorio...). ¡Pillados! (otra vez).
EL PAÍS debería haber mostrado los datos de Noruega relativos a violencia de género en la pareja (y no los de "violencia sexual") cuyos números son bastante más altos que en España, por cierto, al menos en lo que se refiere a asesinatos de mujeres por su pareja. Pero tal vez no interesa mostrar que hay más asesinatos de mujeres a manos de su pareja en Noruega que en España.

2. La desigualdad (el machismo) no es la causa de la violencia contra las mujeres. Noruega es un país en el que las mujeres y los varones disfrutan de unos niveles de igualdad altísimos, pero la "violencia sexual" contra las mujeres es "demasiado habitual", se dice en la noticia de EL PAÍS. Si añadimos que los asesinatos de mujeres a manos de su pareja masculina son más numerosos en Noruega que en los países del sur de Europa, y no digamos que en España, entonces tenemos que lo que llamamos "violencia de género" (tanto en sentido estricto, con sus distintas manifestaciones, como en el sentido de la ley española -violencia de género en la pareja-) no tiene su causa exclusiva (contra lo que pretenden la ley española y el lobby feminista español) en la desigualdad entre hombres y mujeres, es decir, en el machismo. Es violencia, pero no necesariamente violencia "machista".

Quien justifica las medidas sexistas de la LIVG española y fomenta que se denucien masivamnete los casos leves (convertidos en "delitos de varón") apoyándose en que todos esos casos son "manifestaciones de la discriminación y desigualdad entre hombres y mujres" encuentra en Noruega y otros países nórdicos la refutación a sus tesis.

En la noche del 24 de noviembre tuvimos ocasión de ver en La 2 (televisión) un reportaje en el que, haciéndose eco precisamente de la contradicción que supone el caso noruego, se abren paso explicaciones alternativas a la violencia en la pareja (pincha).

¿Qué hacemos entonces con la famosa campaña que pretendía poner la violencia de género en la pareja como señuelo para justificar como necesarias las políticas de igualdad "real" (discriminaciones "positivas" en el trabajo, en las ayudas sociales e, incluso, en el Código Penal)? Las campañas para fomentar la "igualdad real" van a tener que buscar otra clase de cebo para sus políticas de discriminación ("positiva", dicen) por razón de sexo.

Campaña  justificando la discriminación "positiva" (igualdad "real") como necesaria para combatir la violencia de género









lunes, 22 de agosto de 2011

La discriminación 'positiva' entraña necesariamente discriminación negativa


El feminismo surgió para la igualdad. En principio, para la igualdad ante la ley. Pero ahora se ha impuesto como hegemónico un feminismo que exige la DESIGUALDAD ANTE LA LEY para aspirar a la "IGUALDAD" DE OPORTUNIDADES... Este feminismo, el FEMINISMO REAL de hoy, es un enemigo de la igualdad ante la ley por este motivo. Es más, su defensa de la "igualdad" de oportunidades se centra exclusivamente en la igualdad estadística, numérica, entre los varones y las mujeres como grupos sexuales, no como individuos... No se trata de que "Luisa" y "Pedro" (por poner nombres propios) tengan las mismas oportunidades, sino de que "el número de mujeres" y "el número de varones" que hay en ciertos cargos sea semejante. Y claro, para eso es necesario seguramente que "Luisa" goce de ciertos privilegios respecto a "Pedro". Es decir, que no tengan las mismas oportunidades... Por tanto, este feminismo real de hoy es, al tiempo, enemigo de la igualdad ante la ley y enemigo de la igualdad de oportunidades. Ambos son derechos de los individuos y de ninguna otra entidad abstracta.
"Bruselas cree que sin medidas la igualdad costará 50 años". Ojo, no se habla de la igualdad de oportunidades entre un hombre y una mujer cualesquiera, sino de la igualdad cuantitativa del número de hombres y mujeres que ocupan cargos (y ello pese a que el número de candidatos y candidatas no sea ni parecido). Por eso, y dadas las medidas previstas para alcanzar esa clase de "igualdad", al mismo tiempo que algunas mujeres lograrán acceder a cargos que les suelen ser negados (aunque también las hay que no los ocupan porque no están dispuestas a restar tiempo a su vida familiar), otras mujeres que no lo merecerían pueden aprovechar ciertos privilegios durante los próximos años a costa de varones que serán discriminados negativamente. 
Las empresas y organismos pondrán en sus cargos de responsabilidad a mujeres que lo merecen en primera instancia (en el mejor de los casos), pero finalmente colocarán también a otras mujeres que no lo merecen simplemente para evitar penalizaciones exigidas por las cuotas... La discriminación "positiva" favorable a todas las personas de un sexo entraña necesariamente una discriminación negativa a las personas del sexo opuesto. La discriminación "positiva" hacia las mujeres olvida que sólo algunas mujeres (las que lo merecen) deben ser apoyadas para que puedan acceder a los cargos que de otro modo acaso no llegarían a ocupar. 
Decir que "no importa que haya mujeres que son apoyadas injustamente porque siempre ha habido varones incompetentes que han ocupado cargos" es inaceptable. Precisamente lo que se hace al aludir a estas injusticias pretendiendo justificar aquélla es reconocer que la discriminación positiva es una medida política injusta.
La igualdad de oportunidades permite un margen de maniobra respecto a la igualdad ante la ley, que se ve forzada entonces a ser flexible... Muy bien. Pero la igualdad de oportunidades es, también, UN DERECHO INDIVIDUAL, y nunca puede ser tomada como un derecho de LOS SEXOS... Los derechos son de los individuos.
Lo que he dicho vale tanto para los cargos políticos en los partidos y en el Estado como para las políticas de empleo. Respecto a éstas, el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad (se refiere a igualdad de oportunidades -fundamentalmente, de los sexos, y no tanto de las personas-, no confundir con el derecho constitucional a la igualdad ante la ley de las personas...) aprobó el 17 de mayo de 2011 una Orden por la que se creó el Registro de las empresas con distintivo "Igualdad en la Empresa" (pincha). El 11 de julio de 2011 aprobó otra Orden convocando el procedimiento para la concesión del distintivo correspondiente a 2011 y estableciendo sus bases reguladoras (pincha). Echa un vistazo a este último BOE, en particular, a lo dispuesto en el apartado séptimo, "criterios de valoración y proceso de evaluación".
Por lo que se refiere a las cuotas para cargos de responsabilidad en las empresas en Europa, lee este reportaje de EL PAÍS del 22 de agosto:

REPORTAJE

La cuota de mujeres avanza en la UE

Francia, Bélgica, Italia y Holanda obligan por ley a sus empresas a fomentar el liderazgo femenino - Bruselas cree que sin medidas la igualdad costará 50 años

MARÍA R. SAHUQUILLO - Madrid - 22/08/2011 EL PAÍS

Las mujeres se van haciendo un hueco en los consejos de administración de las empresas europeas. Eso sí, a golpe de ley. Desde principios de año, cuatro países de la UE -Francia, Holanda, Italia y Bélgica- han aprobado leyes que imponen una cuota mínima de mujeres en los órganos de decisión de sus empresas. Un paso histórico. Y controvertido. Pero al margen de la polémica, y de quienes se muestran contrarios a lo que definen como "intervencionismo de los Gobiernos", parece que la medida funciona. En Francia, aunque aún falta para que la ley entre en vigor a pleno rendimiento -las empresas disponen de tres a seis años para adaptarse-, la presencia femenina en los consejos es cada vez mayor (en algunas compañías se ha duplicado).
En otoño, la Comisión instará a los Gobiernos a acelerar sus planes
España y otros cuatro países tienen normas de paridad en la política
En la UE, la presencia femenina en la alta dirección es de un 12%
La autorregulación, que funciona en los nórdicos, no resulta en otros lugares

Así, tras años de apostar por planes de igualdad y códigos de autorregulación sin mucho éxito, estos países han optado por la medida más efectiva: la cuota obligatoria. En Bélgica, Italia y Holanda las mujeres deberán ocupar -con periodos de adaptación- un tercio de los sillones de los órganos de gobierno de sus grandes empresas. En Francia, este porcentaje será de un 20% en tres años y de un 40% en seis. Nada que ver con la situación actual. En Italia, las mujeres representan apenas el 5% de estos puestos; en Bélgica suponen el 10%, en Francia el 12% y en Holanda el 15%.
Y la tónica general es común en toda Europa. Las féminas ocupan, de media, el 12% de los puestos de los consejos de administración en el sector privado. Un porcentaje menudo que se convierte en paupérrimo si se tiene en cuenta que, desde hace años, las mujeres suponen el 60% de los graduados universitarios. Ellas se forman pero no escalan. La UE busca corregir esta realidad: al ritmo actual, si no se toman medidas, se tardará 50 años en lograr la igualdad, alertan.
Esta previsión llevó el pasado mes de marzo a la Comisión Europea a lanzar un ultimátum a las empresas: o incorporan a más mujeres en los puestos de responsabilidad o tomará medidas correctivas. Y estas probablemente tendrán forma de cuota mínima. Al estilo de Francia, Bélgica u Holanda, donde las incumplidoras serán sancionadas, y siguiendo el ejemplo de Noruega, donde la ley dicta desde hace años que los órganos de dirección de las empresas deben emplear a un mínimo de un 40% de mujeres.
Esta medida reforzará otras ya vigentes en cinco países -Francia, España, Portugal, Bélgica y Luxemburgo- que han regulado por ley la paridad política en las listas electorales: 60%-40%. En otras naciones, los partidos tienen libertad para elaborar las listas, aunque muchos (sobre todo nórdicos) se rigen por normas internas que garantizan la paridad.
Aún quedan siete meses para que venza el plazo de un año fijado por la vicepresidenta de la Comisión y titular de Justicia, Viviane Reding, que admite que aún tiene esperanzas de que funcione la conciencia social y económica en las cúpulas empresariales; y por tanto la autorregulación. "Las cosas se están moviendo gracias al gran debate que hay en Europa sobre la igualdad en los consejos de administración", opina la comisaria por correo electrónico.
Reding pidió en marzo a las empresas europeas que se comprometieran por escrito a cumplir ciertos compromisos: emplear, como mínimo, a un 30% de mujeres en sus órganos de dirección de aquí a 2015. Un porcentaje que deberá aumentar al 40% antes de 2020. Siete empresas -entre ellas la multinacional de cosméticos, moda y productos de lujo LVMH o la consultora española FES- han firmado ya el acuerdo. "Si no hay un progreso creíble en marzo de 2012, estaremos preparados para tomar las medidas legislativas necesarias a nivel europeo para lograr esa meta", asegura convencida la vicepresidenta Reding.
De hecho, reconoce una portavoz de Justicia de la Comisión, un grupo de expertos de esa dirección general trabaja ya en un posible paquete de medidas, por si la autorregulación no ofrece los resultados deseados y Bruselas se decanta por regular. Para ello, la Comisión cuenta con el respaldo del Parlamento, que en julio -en línea con dos recomendaciones anteriores- exigió medidas concretas para imponer el sistema de cuotas si el año que viene no ha mejorado la situación.
Pero aún quedan fórmulas intermedias. Y una cómoda es que sean los propios países -como de hecho está ocurriendo- los que tomen la iniciativa. Además, en septiembre, Reding pedirá a los ministros encargados de estos asuntos -en España lo es la de Igualdad- que promuevan la firma del compromiso de autorregulación. Además, aconseja a las compañías cómo cumplir con los objetivos marcados sin perjudicar a los miembros masculinos de los órganos directivos: sustituir a cada uno de ellos que se jubile por una mujer. Una fórmula que también se recoge en la legislación belga, que prevé que hasta que la presencia femenina sea de un tercio, cada vez que el mandato de un consejero expire, le sustituya una mujer.
"En una situación económicamente difícil es esencial utilizar el potencial de las profesionales bien formadas, ahora mismo desaprovechado. Los estudios indican que la diversidad en los consejos de administración es positiva para la empresa", argumenta Reding. No obstante, imponer una cuota mínima no deja de ser una fórmula polémica. Y a pesar de su avance, no todo el mundo está de acuerdo con que sea el Estado quien regule. Asociaciones del sector privado, como el Círculo de Empresarios, ya se han pronunciado en contra de una medida "innecesaria", que además acaba con el sistema meritocrático.
Carlos Obeso, director del Instituto de Estudios Laborales de la escuela de negocios Esade, tiene una visión muy distinta. "La capacidad profesional de las mujeres es igual a la de los hombres. Sin embargo, la realidad es que están desigualmente representadas en el mercado laboral. Las cuotas por tanto son un elemento regulador. La opinión de que las cuotas facilitan que las incapaces accedan a puestos de responsabilidad es una tontería. De lo que se trata es de lo contrario: de que las mujeres capaces accedan a puestos que la realidad les niega", opina.
Pero el sector privado no es el único que no ve tan clara la medida. Alemania, donde la ley marca que por cada nombramiento para un puesto de dirección debe haber al menos una candidatura (o proposición) femenina, lo debatió durante meses. Sin embargo, la canciller Angela Merkel rechazó de plano una eventual normativa de cuotas. A pesar de que en ese país la presencia femenina en la alta dirección es solo del 13%, Merkel sigue apostando por los códigos de buenas prácticas.
También existen fórmulas intermedias. Como la aplicada por Austria, que en marzo de este año aprobó una ley para implantar una cuota mínima en todas las compañías públicas o con participación del Estado de al menos el 50%. Esas compañías tienen hasta 2013 para incrementar hasta el 25% la presencia femenina, que tendrá que ser de un 35% en 2018.
En otros países, el debate de las cuotas ni siquiera está sobre la mesa. Portugal, Eslovenia o Luxemburgo, a pesar de su desequilibrio de género, no tienen ningún plan. Ni siquiera de autorregulación. Un sistema que ha funcionado bien en lugares como Finlandia o Suecia. Allí las mujeres representan el 26% de los puestos de toma de decisión corporativos, por lo que no se plantean regular con cuotas.
La economista experta en temas de género Carmen Castro cree que, a pesar de la apuesta de la UE, la autorregulación no es efectiva. "Los criterios del corporativismo masculino y la inercia en algunas prácticas, como la que lleva a los directivos a seleccionar a otros directivos, actúan como mecanismos de resistencia", afirma. "Y eso revela que si se quiere lograr un resultado más igualitario hacen falta medidas a corto plazo, no solo recomendaciones", añade.
Recomendaciones como la que existe en España, donde la ley de igualdad fija un objetivo de paridad para 2015, al que la realidad -solo un 10% de los puestos de responsabilidad de las empresas del Ibex 35 están ocupados por mujeres- ni se acerca. Y es que la norma no obliga, solo aconseja. Castro esgrime el ejemplo de Bélgica, un país en el que, a pesar de sus códigos de buenas prácticas empresariales fomentados desde el Gobierno, el liderazgo empresarial femenino retrocedió del 18% en 2004 al 12% en 2010. "Bienvenida por tanto la ley de cuotas", zanja la economista.

Leyes recientes

- Italia. Las compañías italianas que cotizan en Bolsa y las de participación pública deberán tener en sus consejos de administración un tercio de mujeres. La fecha límite para aplicar la ley es 2015.
- Holanda. Los órganos de dirección de las grandes compañías (más de 250 empleados) deben tener una cuota mínima de un 30% de cada sexo. La medida se revisará en 2016.
- Francia. Las empresas de más de 500 empleados (o que ganen más de 50 millones de euros al año) deben tener en sus consejos un mínimo de un 20% de mujeres de aquí a 2014 y del 40% hasta 2017.
- Bélgica. Las firmas que cotizan en Bolsa tienen cinco años para adaptar sus consejos para que tengan un 30% de mujeres. En las compañías públicas la meta es 2012.